Cual Quijote que persigue a su Dulcinea
Lucho contra gigantes ficticios
Y vientos de mentira
Que me impiden alcanzarte
Las paredes de acero se levantan ante mi
Y el aviso "NO PASARAS" se lee a quilómetros
El puente está levantado
Y los molinos de fuego de tu corazón
Apuntan sus llamas hacia mi
Y el fuego de sus aspas amenaza
Con hacerme desistir
Y es claro que la orden solo pudo venir
De ese mismo lugar,
Tan custodiado como el mayor de los tesoros
Y tan acogedor como las mismas nubes.
Sin embargo es ese mismo fuego el que me alienta,
El que sin darse cuenta aviva mis ganas de pasar,
De entrar a ese cuarto que está reservado hace tiempo.
Hay pocas cosas por las que vale la pena luchar
Pero cuando se las encuentra hay que darlo todo,
Todo hasta no poder dar más, y aún asi,
Dar un poco más.
El que busca no encuentra nada,
Es la suerte la que encuentra por uno,
Y en el momento menos esperado y oportuno
Nos sorprende con algo nuevo, algo que nos
Roba el sueño, y nos complica la existencia,
Existencia que sin el algo inesperado sería tan inútil
Como el deseo profundo sin la acción,
Como el artista sin ideas.
Alguien me dijo que la perseverancia lo puede todo,
Incluso apagar el fuego.

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