Mudo, ciego, sordo, quieto. Nada.Algunos solo pasan por adelante, ni siquiera lo miran.
Otros lo miran compungidos, pero hasta ahi llegan.
Los que lo sentían mas cercano le dirigen una dulce mirada, alguna palabra tierna, como de aliento, como si trataran de darle un ultimo empujoncito, que solo llega a oidos que ya dejaron de escuchar. El simplemente se resigna a la suerte que le tocó. Ya nada puede hacer.
Solamente escuchar el eterno silencio, observar la infinita oscuridad y no sentir. Tan trranquilo se está allí que solo un alma que desconoce ese apacible lugar
desearía volver del mismo. Esa paz que siente la refleja cual espejo su rostro.
Una sonrisa calmada y sutil asoma en las comisuras de su boca. Pero nadie logra darse cuenta. Es tal la tristeza que se adueña del ambiente que nadie
puede notar que él está feliz. Le encantaría poder tranquilizarlos. Poder decirles lo contento y tranquilo que se está en ese páramo perdido del mundo,
escondido de los ojos mortales que en vano lo buscan. Ese sería el último detalle para lograr que su felicidad sea completa. No es mucho lo que pide. Tan solo poder dar un último adiós, calmar el llanto compungido de su madre, curar la angustia de su padre, secar las lágrimas de su hermana. Pero ya no hay vuelta atrás. Son cosas que te sorprenden. Cuando menos lo esperás suceden, y ya no hay retorno. Solo llanto amargo, lágrimas dolorosas, quejidos que en vez de curar y aliviar el alma le agregan un peso insoportable. Porque cada quejido viene acompañado de un recuerdo. Un momento que se compartió, una sonrisa, un abrazo, un beso, una parte de memoria que debería lograr una sonrisa. Pero no.
Solo aumenta el dolor. Se va cayendo en la cuenta de que todo terminó. Todos esos recuerdos solo van a ser eso, recuerdos. Para siempre.
¿Pero que pasaría si alguien nos revelara que no son solo recuerdos?
¿Que en la memoria es donde yace el secreto de la vida?
¿Acaso eso no calmaría nuestro dolor apenas un poco?
NO. Ya habrá momentos para reflexionar estas cosas y otras. Ya habrá momentos para recordar y sonreir. Ahora solo resta llorar.
Otros lo miran compungidos, pero hasta ahi llegan.
Los que lo sentían mas cercano le dirigen una dulce mirada, alguna palabra tierna, como de aliento, como si trataran de darle un ultimo empujoncito, que solo llega a oidos que ya dejaron de escuchar. El simplemente se resigna a la suerte que le tocó. Ya nada puede hacer.
Solamente escuchar el eterno silencio, observar la infinita oscuridad y no sentir. Tan trranquilo se está allí que solo un alma que desconoce ese apacible lugar
desearía volver del mismo. Esa paz que siente la refleja cual espejo su rostro.
Una sonrisa calmada y sutil asoma en las comisuras de su boca. Pero nadie logra darse cuenta. Es tal la tristeza que se adueña del ambiente que nadie
puede notar que él está feliz. Le encantaría poder tranquilizarlos. Poder decirles lo contento y tranquilo que se está en ese páramo perdido del mundo,
escondido de los ojos mortales que en vano lo buscan. Ese sería el último detalle para lograr que su felicidad sea completa. No es mucho lo que pide. Tan solo poder dar un último adiós, calmar el llanto compungido de su madre, curar la angustia de su padre, secar las lágrimas de su hermana. Pero ya no hay vuelta atrás. Son cosas que te sorprenden. Cuando menos lo esperás suceden, y ya no hay retorno. Solo llanto amargo, lágrimas dolorosas, quejidos que en vez de curar y aliviar el alma le agregan un peso insoportable. Porque cada quejido viene acompañado de un recuerdo. Un momento que se compartió, una sonrisa, un abrazo, un beso, una parte de memoria que debería lograr una sonrisa. Pero no.
Solo aumenta el dolor. Se va cayendo en la cuenta de que todo terminó. Todos esos recuerdos solo van a ser eso, recuerdos. Para siempre.
¿Pero que pasaría si alguien nos revelara que no son solo recuerdos?
¿Que en la memoria es donde yace el secreto de la vida?
¿Acaso eso no calmaría nuestro dolor apenas un poco?
NO. Ya habrá momentos para reflexionar estas cosas y otras. Ya habrá momentos para recordar y sonreir. Ahora solo resta llorar.

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